La Guardia Civil de Cantabria ha vuelto a investigar a una mujer de 34 años, vecina de Selaya, como presunta autora de un delito continuado de estafa, en esta ocasión por un importe cercano a los 70.000 euros, tras la denuncia presentada por una mujer de 65 años en el puesto de la Guardia Civil de Renedo de Piélagos.
Según la investigación, la víctima habría conocido a la mujer hace más de seis años, cuando esta le ofreció la instalación de un sistema de alarma y otros dispositivos de seguridad para su vivienda. Con el paso del tiempo, la presunta autora habría conseguido ganarse su confianza hasta el punto de que comenzó a solicitarle diferentes cantidades de dinero.
Las peticiones, según la Guardia Civil, oscilaban habitualmente entre 1.000 y 5.000 euros y se justificaban con supuestos problemas relacionados con pagos de impuestos, comprometiéndose a devolver posteriormente las cantidades recibidas.
La confianza habría llegado hasta tal punto que la víctima proporcionó a la investigada sus claves de acceso a la banca online. De acuerdo con las pesquisas, estas credenciales habrían sido utilizadas para solicitar dos préstamos bancarios por un importe total de 38.000 euros, cantidades que actualmente continúa abonando la víctima.
A estas operaciones se sumarían las diferentes entregas de dinero realizadas durante años, hasta alcanzar, según la denuncia y las investigaciones realizadas, un perjuicio económico aproximado de 70.000 euros.
Tras localizar a la mujer, la Guardia Civil procedió a instruir diligencias en calidad de investigada por un presunto delito de estafa continuado.
Ya había sido investigada por otros casos
No se trata de la primera investigación relacionada con esta mujer. Durante 2024 y 2025, la Guardia Civil ya había actuado contra ella por otros presuntos delitos de estafa, principalmente relacionados con personas mayores o vulnerables.
En 2025 fue investigada por un supuesto delito de estafa cometido contra una persona con discapacidad. Según la investigación, durante un periodo de apenas dos meses se habrían realizado múltiples extracciones de dinero y compras utilizando una tarjeta de crédito de la víctima, por un importe aproximado de 25.000 euros.
Anteriormente, en mayo de 2024, fue detenida por otro supuesto delito de estafa cometido contra un hombre de 67 años. En ese caso, mediante presuntos engaños habría conseguido que la víctima le entregara 9.450 euros en diferentes pagos.
También en 2024 se le instruyeron diligencias como investigada por otra presunta estafa relacionada con la venta de un vehículo que supuestamente iba a ser trasladado desde Alemania.
En aquella ocasión, la compradora llegó a solicitar un préstamo de 12.000 euros para adquirir el vehículo y realizó dos transferencias de 6.000 euros cada una. Sin embargo, según la investigación, el automóvil nunca fue entregado y tampoco se recuperó el dinero.
La Guardia Civil recuerda la importancia de extremar las precauciones ante personas que, tras ganarse la confianza de mayores o personas vulnerables, solicitan dinero, datos bancarios o claves de acceso a servicios financieros.