La Guardia Civil de Cantabria ha detenido a un hombre de 41 años, vecino de Bizkaia, como presunto autor de cuatro delitos de estafa por alquilar una vivienda en Castro Urdiales que no era de su propiedad. Los afectados abonaron un total de 6.000 euros entre fianzas y primeros meses de alquiler sin poder acceder finalmente al inmueble.
Los hechos salieron a la luz a finales del pasado mes de agosto, cuando cuatro personas acudieron a las dependencias del Puesto Principal de la Guardia Civil de Castro Urdiales para denunciar que habían alquilado una vivienda situada en la calle La Rúa y no podían entrar en ella. Lo que descubrieron fue que todos habían firmado contratos para alquilar el mismo piso.
La situación se produjo el 22 de agosto, fecha en la que los cuatro afectados tenían previsto tomar posesión de la vivienda. Todos se presentaron ese día con sus respectivas llaves y dispuestos a instalarse. Una de las víctimas incluso había realizado ya la mudanza y llevaba consigo sus pertenencias personales.
Cinco días para organizar la estafa
La investigación permitió descubrir que el presunto estafador había contratado previamente la vivienda como alojamiento vacacional a través de una plataforma de internet. Durante los cinco días que tuvo acceso al inmueble, entre el 18 y el 22 de agosto, publicó anuncios de alquiler, enseñó personalmente el piso a los interesados y captó a cuatro personas.
Para dar apariencia de legalidad a la operación, formalizó contratos que establecían el inicio del alquiler el 22 de agosto. En el momento de la firma, cobró a cada víctima la fianza y el primer mes de alquiler, alcanzando una cantidad total de 6.000 euros.
Sin embargo, los contratos incluían datos falsos o información correspondiente a terceras personas que no tenían relación con quien se hacía pasar por arrendador.
Además, el sospechoso habría utilizado documentación falsa y números de teléfono de otras personas para dificultar su identificación y localización.
Detenido tras una investigación de la Guardia Civil
Las primeras pesquisas permitieron determinar que la vivienda no pertenecía al supuesto arrendador, sino que había sido contratada como alojamiento vacacional. A partir de ahí, los agentes realizaron diversas gestiones para identificar al responsable.
La utilización de documentación falsa dificultó las labores de investigación, ya que inicialmente los agentes solo disponían de sus rasgos físicos. Finalmente, lograron identificar a un hombre vecino de Bizkaia, sobre el que también se investigaban hechos similares en esa provincia.
La detención se produjo el pasado 9 de octubre. El hombre está acusado presuntamente de cuatro delitos de estafa, falsedad en documento privado y usurpación de estado civil.
Consejos para evitar estafas en alquileres
La Guardia Civil de Cantabria recuerda la importancia de tomar precauciones antes de alquilar una vivienda para evitar situaciones similares.
Entre las recomendaciones figura comprobar que la persona que ofrece el inmueble es realmente su propietaria o está autorizada para alquilarlo. Para ello, se puede solicitar una nota simple del Registro de la Propiedad.
También aconseja desconfiar de los precios excesivamente bajos, evitar el envío de documentos personales o datos bancarios por internet antes de verificar la identidad del arrendador y realizar los pagos mediante transferencias bancarias u otros métodos oficiales que permitan acreditar el destinatario del dinero.
Asimismo, recomienda conservar los justificantes de pago y evitar entregar dinero en efectivo sin recibo o recurrir a métodos de envío urgente sin garantías.
El caso de Castro Urdiales demuestra que visitar una vivienda y firmar un contrato no siempre es suficiente para garantizar que el alquiler sea legítimo. Comprobar quién está detrás de la oferta puede evitar pérdidas económicas y situaciones tan desconcertantes como presentarse a vivir en un piso que, en realidad, ya se ha alquilado a otras tres personas.
Imagen Guardia Civil: efectivos de la Guardia Civil de Castro Urdiales durante la investigación