La playa de Somocuevas, en Piélagos, registró esta mañana la presencia de varias carabelas portuguesas que quedaron varadas sobre la arena tras la bajada de la marea.
La presencia de estos organismos obliga a extremar la precaución, especialmente porque pueden mantener su capacidad urticante incluso cuando se encuentran fuera del agua. No deben tocarse ni manipularse, aunque parezcan inertes o estén varados sobre las rocas.

La carabela portuguesa (Physalia physalis) puede provocar picaduras muy dolorosas debido a sus tentáculos, que pueden alcanzar varios metros de longitud. Por ello, se recomienda mantener la distancia ante cualquier ejemplar y evitar que niños y mascotas se acerquen.
La aparición de estos organismos en las playas está relacionada, entre otros factores, con las corrientes y las condiciones del mar, por lo que su presencia puede variar a lo largo de la jornada.

Nuestra colaboradora Ainara nos ha informado y remitido las fotografías tomadas durante la mañana, en las que se pueden observar varios ejemplares en la zona rocosa de la playa.
Fotos: Ainara / Onda Marina / Derechos reservados