Uno de los perros padecía una enfermedad terminal que no había sido tratada y tuvo que ser sacrificado para evitar una agonía prolongada
La Guardia Civil de Cantabria ha instruido diligencias contra un hombre y una mujer, de 56 y 25 años respectivamente, como presuntos autores de sendos delitos de maltrato animal en dos actuaciones independientes desarrolladas durante el pasado mes de agosto.
Según ha informado la Guardia Civil, ambos casos estarían relacionados con graves incumplimientos de las obligaciones de cuidado y atención de los animales, incluyendo una supuesta agresión y una situación de desatención médica severa.
Una supuesta agresión a un perro en Castañeda
La primera actuación se inició después de que la Guardia Civil recibiera una denuncia por una supuesta agresión a un perro en el municipio de Castañeda, presuntamente por parte de la persona responsable del animal.
Tras intervenir los agentes y realizar la correspondiente inspección, comprobaron además que el perro carecía de microchip de identificación, documentación reglamentaria y de los controles sanitarios básicos.
Por estos hechos, además de las diligencias penales abiertas por un presunto delito de maltrato animal, los agentes tramitaron una denuncia administrativa por posibles infracciones graves contempladas en la Ley de Bienestar Animal.
Un perro con una enfermedad terminal en Mazcuerras
La segunda investigación comenzó tras la localización de un perro abandonado y en avanzado estado de deterioro físico en el término municipal de Mazcuerras.
El animal fue trasladado para recibir atención veterinaria. Tras el examen clínico, los profesionales determinaron que padecía una enfermedad terminal que no había recibido tratamiento.
Ante el estado del perro y el sufrimiento irreversible que padecía, los veterinarios tuvieron que proceder a su sacrificio con el objetivo de evitar una agonía prolongada.
Las pesquisas posteriores permitieron a los agentes identificar a la propietaria del animal. Según la investigación, la mujer no habría llevado al perro a una consulta veterinaria ni le habría proporcionado los cuidados mínimos necesarios durante el desarrollo de la enfermedad.
La Guardia Civil considera que esta falta de atención podría constituir una conducta delictiva por omisión.
Investigación del SEPRONA
Finalmente, por estos dos hechos independientes, la Guardia Civil instruyó diligencias en calidad de investigados contra las dos personas por sendos presuntos delitos de maltrato animal.
En el esclarecimiento de los casos participaron efectivos del Puesto de la Guardia Civil de Renedo y del Servicio de Protección de la Naturaleza (SEPRONA) de Cantabria.
Las actuaciones han sido puestas a disposición de la autoridad judicial competente.
Los investigados tienen, en todo caso, la consideración de presuntos autores mientras no exista una resolución judicial que determine su responsabilidad.
Imagen: de Guardia Civil de uno de los animales afectados