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Torrelavega se rinde a Bisbal en un cierre histórico de Música en Grande: humo, fuego y un final de infarto
Por Esther Casabó
Publicado en 28/06/2026 11:34 • Actualizado 28/06/2026 13:38
Música Cantabria

Torrelavega vivió anoche un cierre de festival a la altura de las grandes citas del verano. Música en Grande bajó el telón de su tercera jornada con un recinto completamente lleno y una sucesión de actuaciones que mantuvieron la emoción en lo más alto hasta el último segundo.

Desde primera hora de la tarde, el ambiente ya anticipaba lo que estaba por venir. Mercedes Cañas abrió el sábado con sus temas. Luego, el recinto comenzó a llenarse de baile y nostalgia con nombres como Whigfield, que abrió la jornada con un viaje directo a los grandes himnos de los 90. Después, Marc Seguí aportó frescura y ritmo a un público que ya estaba completamente metido en la dinámica del festival. El artista mallorquín interpretó, entre otros temas, “Si nos vamos” y “Esperando que vuelvas”, que fueron coreados por una audiencia cada vez más entregada.

El momento de mayor conexión emocional de la noche llegó con Álex Ubago. En plena celebración de sus 25 años de carrera, el donostiarra consiguió lo que pocos artistas logran: convertir el recinto en un coro multitudinario. Temas como “A gritos de esperanza” y “Sin miedo a nada” se cantaron al unísono, en un instante de pausa colectiva dentro de una noche marcada por la intensidad.

Pero el gran estallido llegó con el cierre.

David Bisbal apareció en escena con la energía que lo ha convertido en uno de los nombres imprescindibles del pop en español. Desde el primer acorde de “Camina y ven”, el recinto explotó. Humo, fuego y un despliegue de luces perfectamente sincronizado acompañaron una actuación en la que el artista se movió como pez en el agua ante un público que ya no cabía en sí mismo.

La noche subió un escalón más con su interpretación de “Vivir así es morir de amor”, uno de los momentos más sorprendentes y celebrados del concierto. Y poco después, Bisbal volvió a elevar la temperatura con “Waving Flag”, ondeando una bandera de España mientras el público respondía como una sola voz, en una de las imágenes más potentes de todo el festival.

El tramo final fue directamente apoteósico: tres canciones encadenadas que dejaron sin aliento a los allí presentes, en un cierre sin concesiones donde la energía no bajó ni un segundo. El público, ya completamente rendido, convirtió el recinto en una sola masa de voces, saltos y emoción colectiva.

El artista almeriense firmó así una actuación de alto voltaje que puso el broche de oro a tres días de música, calor y celebración en Torrelavega. Un final a la altura de un festival que vuelve a consolidarse como una de las grandes citas del verano en Cantabria.

Y con esto, solo queda una sensación compartida: ganas de que vuelva ya Música en Grande a Torrelavega.

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