El Gran Casino Santander acogió ayer la primera edición de la Feria de Quesos de Cantabria y Vinos de España, una cita gastronómica que reunió a productores, bodegas y público general en una jornada con gran afluencia desde primera hora.
Organizada por Piélagos Gourmet, esta primera edición reunió a diez queserías cántabras y diez bodegas de distintos puntos del país en un formato tan sencillo como efectivo: entrada popular (5 euros) y degustación incluida de una tabla de quesos acompañada de dos vinos. El resultado fue claro: lleno desde el primer minuto. Y eso, siendo martes, tiene su mérito.

Pero detrás de este evento hay algo más que apetito. Hay historia reciente. La propia asociación Piélagos Gourmet nace como evolución natural de los encuentros gastronómicos que ya venían celebrándose en La Despensa, El Gusto es Tuyo, en Mortera. Un establecimiento regentado por Antonio Santamaría —“Toñín” para todo el mundo—, donde entre cata y conversación fue tomando forma una idea recurrente: ¿y si esto lo hacemos más grande? De esa inquietud compartida surge finalmente la asociación que hoy impulsa el proyecto.
Dicho y hecho. La respuesta se ha materializado en esta feria, que pone el foco en el producto de cercanía sin renunciar a la diversidad del panorama nacional. Porque aquí no solo se reivindica la anchoa (que también), sino todo un ecosistema gastronómico: pimientos, frutas, verduras, carnes, pescados… y quesos.

La jornada se estructuró en dos bloques bien diferenciados. Por la mañana, una cata profesional dirigida al sector de la hostelería, orientada a generar sinergias y oportunidades de negocio. Por la tarde, apertura al público general, que respondió llenando el espacio y confirmando el creciente interés por la cultura gastronómica.
Además, la iniciativa cuenta con el respaldo de Bodegas Vivanco y La Despensa y Vinos, consolidando una propuesta que busca no solo seducir paladares, sino también conectar de forma directa a productores y consumidores.

La asociación impulsora, de reciente creación, ya reúne a 35 personas vinculadas al mundo de la degustación, entre sumilleres, hosteleros y apasionados del producto. Entre sus socios fundadores destaca Carlos Canal, figura reconocida en el ámbito del vino, que aporta experiencia y criterio a un proyecto con vocación de continuidad y crecimiento.
Desde la organización lo tienen claro: este es solo el primero de muchos encuentros. Una apuesta por el kilómetro cero, por el producto bien hecho y por crear espacios donde el queso no sea solo queso y el vino no sea solo vino, sino la excusa perfecta para reunirse.
Porque si algo quedó claro ayer en el Casino es que en Cantabria hay materia prima, talento… y, sobre todo, ganas de seguir brindando.

Imagenes: Onda Marina