Cantabria afronta una jornada crítica en materia de incendios forestales, con nueve focos activos repartidos por la comunidad y uno más ya controlado en el municipio de Soba. Ante esta situación, el Gobierno de Cantabria mantiene activado el nivel 2 de alerta, debido al riesgo alto o extremo de propagación.
Los incendios activos se localizan en los municipios de Lamasón, Rionansa, Tudanca, Herrerías, Mazcuerras, Valdáliga, Ruente, Cabuérniga y Luena. De todos ellos, los focos que más preocupan a los equipos de extinción son los de Lamasón, Tudanca y la zona de Rábago (Herrerías), donde se han intensificado los trabajos tanto por tierra como por aire.
En el caso de Tudanca, las condiciones del terreno —zonas elevadas y de fuerte pendiente— han obligado a desplegar medios aéreos del Ejecutivo autonómico y de las Brigadas de Refuerzo de Incendios Forestales (BRIF) con base en Ruente. Asimismo, en el incendio de Rábago también se han reforzado las labores con helicópteros para tratar de frenar el avance de las llamas.
El dispositivo podría ampliarse en las próximas horas. El Ejecutivo regional ha solicitado al Ministerio para la Transición Ecológica la incorporación de una aeronave adicional para apoyar la extinción en Lamasón, uno de los puntos más complejos en estos momentos.
Desde las 19:00 horas de la jornada anterior, se han registrado en total 18 incendios forestales en Cantabria, de los cuales ocho ya han sido extinguidos por el operativo autonómico. Los equipos continúan trabajando de forma ininterrumpida en condiciones complicadas para evitar nuevos rebrotes.
La Dirección General de Montes y Biodiversidad, dependiente de la Consejería de Desarrollo Rural, mantiene activado el nivel 2 en toda la comunidad, una medida que implica máxima vigilancia y movilización de recursos ante el elevado riesgo.
Desde el Gobierno de Cantabria se ha hecho un llamamiento a la responsabilidad ciudadana, solicitando extremar las precauciones y colaborar en la detección temprana de incendios. Las autoridades recuerdan la importancia de comunicar cualquier indicio de fuego o actividad sospechosa a través del servicio de emergencias 112 Cantabria o a la Guardia Civil.
El Ejecutivo insiste en que la colaboración ciudadana es clave para proteger tanto a los equipos de intervención como al entorno natural, especialmente en un contexto de riesgo extremo como el actual.
Imagenes: Gobierno de cantabria